En la ciudad de Morelia, el operativo alcoholímetro continúa generando un alto número de sanciones, ya que en promedio cerca de 300 vehículos son enviados al corralón cada mes por conductores que son detectados manejando bajo los efectos del alcohol.
De acuerdo con autoridades de seguridad municipal, esta cifra refleja la constante presencia de conductores en estado de ebriedad, especialmente durante fines de semana y temporadas de alta actividad social, lo que incrementa el riesgo de accidentes viales en la capital michoacana.
El operativo forma parte del nuevo Reglamento de Tránsito y Vialidad, el cual establece la aplicación permanente de estos puntos de revisión en distintos sectores de la ciudad, con el objetivo de prevenir accidentes y reducir hechos de tránsito relacionados con el consumo de alcohol.
Las autoridades señalaron que, además de la remisión de vehículos, los conductores pueden enfrentar sanciones como multas económicas, arresto administrativo y trabajo comunitario, dependiendo del nivel de alcohol detectado.
También destacaron que una parte importante de los accidentes en Morelia están vinculados con el consumo de alcohol, por lo que el programa se mantiene como una medida preventiva para reforzar la seguridad vial.
El gobierno municipal reiteró el llamado a la ciudadanía a evitar conducir bajo los efectos del alcohol y utilizar alternativas de transporte seguro para reducir riesgos.





